ON A DATE WITH MYSELF

Yo era de las que pensaban que había que ser un rarito para ir al cine solo. O a un restaurante. Sentarse solo a una mesa y comer sin hablar con nadie… Yo era de las que solía compadecer a esas personas como si tuvieran que hacer esas cosas por falta de alguien que quisiera acompañarles.
Nunca se me pasó por la imaginación que el pasar tiempo con uno mismo puede ser una de las mejores elecciones que puede hacerse por uno mismo en aras del crecimiento personal. Continue reading ON A DATE WITH MYSELF